Published On: Mie, Mar 15th, 2017

Voleibolistas cubanos condenados por violación en Finlandia cuentan su vida en la cárcel

Casi seis meses después de su sentencia el diario italiano “Gazetta dello Sport” entrevistó a los cinco deportistas cubanos condenados penas de 3 y medio a 5 años de cárcel por violar, uno tras otro, a una mujer finesa.

El pasado 20 de septiembre cinco de los mejores jugadores cubanos de voleibol, que participaban a mediados del 2016 en Finlandia en la fase final de la Liga Mundial, fueron condenados por una corte finesa a penas de 3 años y medio (Luis Sosa) a 5 años de cárcel (los demás), por haber forzado a una residente local, inmovilizándola y a tirones de pelo, a tener coito con los cinco, mientras ella se resistía gritando a lo largo de la hora y media que duró su tormento.

El testimonio creíble de la mujer, que cooperó con la policía en la reconstrucción del delito, y exámenes de ADN, fueron las evidencias que enviaron a Luis Tomás Sosa Sierra y Osmany Santiago Uriarte Mestre, ambos de 21 años, a la prisión de Turku; y a Rolando Cepeda Abreu (27), Ricardo Norberto Calvo Manzano (20) y Abraham Alfonso Gavilán (21) a la de Kylmäkoski, cerca de Tampere, el lugar del crimen.

Casi seis meses después el diario italiano Gazetta dello Sport entrevistó a los atletas caídos en desgracia. La publicación señala que la de ellos fue una sentencia ejemplarizante, a la luz de una ley dirigida a la violencia contra las mujeres, en vista de demasiados antecedentes recientemente cometidos por “extracomunitarios” (inmigrantes).

Los cinco se encuentran aislados en celdas individuales en las áreas para violadores de las penitenciarías. Han recibido, hasta el momento, sólo las visitas de su embajador y el presidente de la Federación Nacional de Voleibol cubana. El próximo 16 de mayo sus abogados tratarán de reducir o incluso anular la sentencia en una apelación.

El capitán Cepeda dijo al periódico que se reprocha haber tirado por la borda,“por una ligereza absurda”, la clasificación de Cuba a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Cree que el proceso contra ellos transcurrió en un ambiente hostil, prejuiciado por su raza, su condición de deportistas y de cubanos. Dice que ya gastó todo el dinero que ganó jugando en la liga griega; que su familia viaja hasta Moscú para poder verlo por Skype, porque no hay Skype en Cuba; que todo su día solo vale una hora ─desde las 12 del mediodía hasta la 1 de la tarde─ cuando puede cocinar comida cubana.

“Nos confiamos y lo arruinamos todo en una noche”, lamenta. “Los cubanos somos demasiado instintivos, y a veces las cosas fáciles cuestan caras”.

El rematador Uriarte fue quien llevó a la mujer a la habitación: “Fui el primero en conocerla. No creí que nos estuviéramos arruinando la vida y la carrera. Ella me dijo que le gustaban los tipos deportistas, altos y de color. Ha sido muy duro para mí; volví a ver el cielo después de 7 meses; no podía pasar bocado. Sólo he estado viendo películas; música no, porque sólo dejan pasar discos originales y en Cuba toda la música es pirateada”.

“Hay una actitud hostil hacia nosotros” protesta Uriarte: “Nos consideran los peores criminales, tenemos que ducharnos afuera en el frío y con la puerta abierta. Hace un mes que no tengo dinero para llamar por teléfono, el embajador no nos puede dar nada. Es una experiencia horrible, la falta de libertad. También extraño a mi madre: me hice tatuar ‘El amor de una madre es el único que dura para siempre’”.

Se queja, por su parte, Luis Sosa: “Estamos sepultados, abandonados, ha sido puro teatro lo que nos ha sucedido, yo no tuve relaciones sexuales con esa mujer. ‘Esperamos que la apelación aborde el caso desde otro punto de vista’, nos escribió Pimienta, nuestro ex entrenador. No tengo fuerzas para ver voleibol en la televisión. Ahora debería estar en Argentina, no en esta celda”.

Calvo acaba de cumplir 20 años, cree en los orishas de la santería y dice que “todos los días les pido que me ayuden a sobrevivir”. También cree que los jueces estaban prejuiciados.

Gavilán confirma que en esos momentos cruciales de la audiencia “estábamos nerviosos, tal vez habíamos dado una imagen de gente alborotadora y también cometimos errores allí. Ella se reía de nosotros. Nos ha arruinado para siempre”.

Debido a que entre todos obligaron a la mujer a tener relaciones sexuales, la fiscalía les acusó de violación agravada.

La víctima, sin embargo, testificó a favor de un sexto acusado, Dariel Albo, quien fue absuelto por el tribunal.

Tres de los cubanos admitieron haber tenido relaciones sexuales con la mujer, pero alegaron que fue con el consentimiento de ella, un argumento que fue desestimado por los tres magistrados.

[Tomado de Gazetta dello Sport]