Published On: Dom, Ene 21st, 2018

Tras fuertes sismos en MEXICO, autoridades detectan más señales que alarman

Al menos 16 sismos de magnitudes entre los 3 y 4.7 grados Richter se registraron muy cerca del municipio de Loreto, Baja California Sur, entre viernes y sábado.

De acuerdo con registros del Servicio Sismológico Nacional (SSN), a partir del temblor de 6.3 grados que tuvo lugar el viernes, se han presentado varias réplicas en la zona, la más reciente por la mañana del sábado, con una intensidad de 4.6 grados.

Esto representa un contraste con la actividad sísmica normal de la región, ya que el propio Sismológico Nacional señala que en el sur del Golfo de California se producen 18 sismos por año, de menor intensidad y poca profundidad.

Tras el primer movimiento telúrico, Protección Civil estatal informó que monitorea la actividad sísmica en la región y hace recorridos de supervisión. Hasta el momento, se han detectado fisuras en algunas escuelas, viviendas y templos. El Ayuntamiento de Loreto, por su parte, descartó daños severos, y exhortó a la población a permanecer informada sobre las recomendaciones que emita.

A fin de revisar la infraestructura, la Secretaría de Educación Pública (SEP) determinó la suspensión de actividades en escuelas de Loreto, Mulegé y Comondú.

ASÍ SE VIVIÓ EL TEMBLOR

Pasadas las 9:00 horas, Lupita estaba en el patio de su casa cuando comenzó a temblar. Sorprendida, volteó al techo y observó que la construcción de la palapa donde se encontraba se movía bastante. Fueron varios segundos de temor.

“Veía cómo se movían las cosas, la mesa se empezó a mover de lado a lado. Fue rápido pero muy fuerte”, platica la mujer, quien calcula que el sismo duró menos de un minuto.

Rocío García fue sorprendida por el temblor en la secundaria “Benito Juárez”, donde trabaja. De un momento a otro sintió que su silla de la oficina se movía hacia los lados.

Las clases se suspendieron al menos por una hora, mientras revisaban las condiciones del plantel. Afortunadamente, dice, no pasó del susto.

Gaby Ríos, profesora universitaria, estaba en una conferencia cuando escuchó un ruido en el techo y comenzó a sentir el temblor. “Estábamos sentados y casi todos nos quedamos ahí, sólo unos cuantos salieron. Fue rapidísimo, ni un minuto duró”, cuenta.